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REPERCUSIÓN EN EL IRPF DE LOS GASTOS DE LOS INMUEBLES QUE TENEMOS (I). COMPRA DEL INMUEBLE PARA QUE CONSTITUYA NUESTRA PROPIA VIVIENDA HABITUAL COMO ADQUIRENTES.

A raíz de la consulta 7789 de 4 de Mayo de 2018 de la Hacienda Foral de Bizkaia, nos ha parecido interesante hacer un desglose de las principales notas sobre los gastos deducibles en relación con los inmuebles que tengamos, y en función del uso que les demos. Van a ser artículos breves, para la mayoría evidentes, pero es una información que entendemos que es de interés de todos:

-         Puntos de partida

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es el destino que se le da al inmueble que adquiramos.

Si lo vamos a usar para nuestra propia vivienda habitual, nos deduciremos en nuestra declaración de IRPF, las cantidades destinadas a la adquisición de dicha vivienda en los términos y condiciones que detallaremos. Éste va a ser el tema de este artículo

Si hemos adquirido un inmueble para alquilarlo, habrá que separar los casos en que lo vayamos a alquilar o no para vivienda. Los trataremos después

Compra del inmueble para que sea la vivienda habitual del adquirente

A pesar de que nos basamos en la normativa de Bizkaia, el criterio generalista con el que redactamos el artículo permite extender su aplicación al resto de territorios históricos del País Vasco. Nos limitamos a enumerar los artículos en los que nos basamos, para intentar no extendernos. Nos han servido por tanto de base el art. 87 de la Norma Foral del Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas en su relación con el 67 del Reglamento del mismo Impuesto.

Primer punto. Qué es mi vivienda habitual? Básico es que estemos empadronados en la misma. Sentado esto, la norma parte del requisito de que hayamos residido en esa vivienda durante 3 años. Que la norma diga que hacen falta 3 años no significa que hasta que cumplamos el plazo esa vivienda no es mi vivienda habitual. Lo que viene a decir es que para el caso de que, por ejemplo, nos hayamos aplicado deducciones en relación con dicha vivienda, si a posteriori hemos dejado de disfrutar de la misma en ese concepto de vivienda, habrá que mirar si se cumplen todas las condiciones (entre ellas el plazo) para que esas deducciones que nos aplicamos, estaban correctamente aplicadas. Sino, a devolver.

Pero puede pasar que no lleguemos a ese plazo. Qué hago? Si no llegamos a ese plazo, hay casos enumerados no hacen necesario que haya trascurrido el mismo (el fallecimiento del contribuyente; casos que exijan el cambio de vivienda como incapacidades, fallecimientos, divorcios, motivos de trabajo…)

Segundo punto. Cuánto se extiende físicamente mi vivienda habitual? No incluye elementos como jardines, parques, piscinas… en definitiva, anexos por llamarlos de una forma que no son vivienda. EXCEPCIÓN, que esos elementos formen una finca registral única con la vivienda.

Tercero. Qué gastos puedo tener en cuenta para la deducción? Importante. El concepto principalmente deducible es el precio que pagamos por la adquisición de la vivienda. El precio de compra puro y duro.

Si contratamos un préstamo, también podremos ir deduciéndonos cantidades que vayamos pagando anualmente por dicho préstamo, tanto en forma de pago de capital, como de intereses.

Sólo los precios pagados para la adquisición? No. Para esto, hemos tenido en cuenta la relación existente entre el 87.5 y 87.6 de la Norma Foral de IRPF en relación con el 68.5 del Reglamento del mismo impuesto.

Además de casos como los de la apertura de una cuenta vivienda con nuestra entidad bancaria, que nos dará derechos de deducción, nos ha parecido necesario hacer una pequeña (muy breve) nota sobre los gastos deducibles destinados a la rehabilitación de la vivienda. Y es que para que se pueda dar ese derecho de deducción, es necesario que se cuente con una resolución calificando o declarando las mismas como actuación protegida. Para saber qué es una actuación protegida, hay que atender al Decreto del Gobierno Vasco 317/2002, de 30 de diciembre, sobre actuaciones protegidas de rehabilitación del patrimonio urbanizado y edificado. En su caso, se exigirá que sea calificada como actuación protegible de conformidad con el  Real Decreto 2066 / 2008 , de 12 de diciembre  ( RCL 2008 , 2152 ) , o normas análogas que lo sustituyan.

PD1_Damos por hecho de que hay muchas cuestiones y elementos que se han quedado en el tintero. Las evitamos para que os quedéis con lo más importante.

PD2_Seguiremos con los gastos deducibles para los casos de inmuebles que tenemos puestos para alquiler

Hasta entonces, estamos

BONIFICACIONES QUE PODRÍAN INTERESAR

Hoy no vamos a hablar de cuáles son las bonificaciones que tenemos en las cotizaciones de los trabajadores de la empresa.

Para ello dejamos estos enlaces que resultan interesantes a efectos orientativos:

Exponemos nuestra opinión y en nuestro humilde conocimiento, una propuesta de funcionamiento de cómo debería entenderse la estructura de bonificaciones para intentar beneficiar a todas las partes.

Hoy en día, la mayor parte de las bonificaciones de las que pueden beneficiarse las empresas en lo que respecta a cotizaciones a la seguridad social, se dan para incentivar las contrataciones de nuevos miembros de plantilla. Es decir, las “ayudas” que podríamos tener se basan en su gran parte en la incorporación de nuevos miembros a nuestro personal.

Sin embargo, y aun a pesar de que consideramos que estas bonificaciones son necesarias, porque es evidente que ayudan al incremento de las personas empleadas, creemos que estas bonificaciones se tienen que seguir dando durante la vida de la empresa y sobre todo, durante la vida de la relación laboral del trabajador con la empresa. Siempre se espera que la relación de trabajo sea duradera, y como tal contrato tiene que beneficiar a ambas partes. Intentemos por tanto que ambas estén incentivadas a continuar con esta relación.

El problema que deriva de la oferta de bonificaciones actual es lógicamente que estamos animados a incluir a nuevos trabajadores en la nómina de la empresa, pero no a mejorar sus condiciones más allá de los dictados que nos pueda ir imponiendo nuestro respectivo convenio. Y menos aún a dar una continuidad cuando, en la mayoría de los casos, una vez trascurridos los plazos legalmente establecidos para dejar de beneficiarnos de las bonificaciones, el empleador no esté tan animado a mantenernos en nómina

En qué se traduce esto? En que querremos contratar a nuevos trabajadores, sean del género que sean, pero que lo único que querremos será mano de obra en las mejores condiciones económicas posibles; es decir, barata.

Y es aquí donde creemos que crece la “bola de nieve”

  • Si queremos nuevos/as trabajador/as, disponemos de esas bonificaciones. Si no estamos animados a mejorar con la evolución del tiempo, no estaremos creando empleo de calidad.
  • Si no generamos empleo de calidad, el servicio y el trabajo se verán negativamente repercutidos, ya que el/la trabajador/a estarán a la espera de nuevas ofertas en las que les puedan dar condiciones más beneficiosas.
  • Si el/la trabajador/a cambia de puesto de trabajo a otra empresa, se pierde la fidelidad y la necesidad de estabilidad que entendemos que se tendría que dar al cliente.

Es un planteamiento inicial generalista? Sí, y por supuesto que no todas las pequeñas y medianas empresas son iguales, pero lo que está claro es que nadie puede dar más de lo que tiene y aquí va el siguiente punto de este artículo.

  • Coste de los seguros sociales a nivel nacional

España es el segundo país con las cotizaciones más caras de la Unión Europea.

Para situarnos al nivel continental, tendríamos que bajar nuestras cotizaciones en la nada desdeñable cifra de 8 puntos porcentuales.

Es innegable que durante mucho tiempo el ánimo de cotización siempre ha sido el de la mínima aportación. Por qué? Pues porque hasta años relativamente recientes, únicamente se tenían en cuenta los últimos 15 años cotizados.

Para qué voy a aportar más de lo que me toca si es que al final no se me va a tener en cuenta el exceso que aporté fuera de esos 15 años?

Pero aquí viene la vuelta, porque la tendencia general fue la de incrementar notablemente las cotizaciones cuando entrábamos en esa etapa final de los 15 años.

Qué nos da esto como resultado? Gente que ha conseguido un derecho legítimamente adquirido de cobrar una pensión elevada mediante el incremento en cuestión.

Cuál es la pega (porque la hay)? Que el fondo de la seguridad social no es estático, sino que tiene un carácter eminentemente dinámico. Yo no tengo una bolsa guardada con todo lo que he cotizado en mi vida, pero sí que tengo el derecho a cobrar en proporción a lo que he cotizado. Es decir, el que cotiza ahora contribuye a pagar las pensiones de los que se jubilan ahora. Y aquí metemos la sal que le falta al plato, porque el paro nos ha dado de lleno en toda la cara.

Y es aquí donde hay que volver a tener en cuenta el coste de los seguros sociales: no hay dinero para mantener el ritmo de pensiones actual + no tenemos incentivos suficientes para que se cree empleo suficiente y de calidad + las cotizaciones son tan elevadas que tampoco ayudan a que las posibilidades de mejora de la cotización se salgan más allá del convenio… y la pescadilla acaba de ver una cola.

El mensaje final que se quiere dar desde nuestra experiencia es que de alguna forma tenemos que conseguir un incentivo a la empleabilidad, pero también al mantenimiento de las condiciones de calidad y continuidad de los puestos de trabajo.

Cómo alcanzaremos esto? Desde Gualbi revisamos constantemente las “recetas” que aparecen en todos los sentidos, y desde luego que opiniones habrán mil. Habrá que apostar por una.

  • Planes de pensiones en sustitución de las aportaciones al régimen de la seguridad social? Pues es una alternativa, pero está claro que nadie va a quedar liberado de tener que seguir pagando a las arcas de la seguridad social. Y por su parte, salvo por imposición normativa, dudamos de que haya una voluntad motu propio de aportar a un sistema de pensiones cuando ya estamos aportando a otro sistema.
  • Mejora de las bonificaciones existentes? Por supuesto
  • Creación de nuevas bonificaciones que además de tener en cuenta el tiempo que el trabajador en la empresa, reduzcan la aportación patronal, sin perjudicar la aportación obrera y que ello no suponga una merma de las pensiones que va a tener derecho a cobrar el trabajador en su jubilación? No es mala idea. Reduciremos el coste en la parte de la vida laboral en la que precisamente ese coste se incrementa, teniendo un incentivo en la contratación de nuevos miembros de la plantilla.

Con lo que sea, estamos.

Delegación Durango

Zumalakarregi kalea. 18

48200 DURANGO

T.: 946 818 636 / 946 811 590

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Email: info@gualbiasesores.com

Delegación Oñati

Avda. Euskadi 6 bajo

20560 OÑATI

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